Estudio realizado en más de 10,000 mujeres por GUARDIAN NEWS SERVICE Las madres y sus bebés se están enfermando por causa de productos comunes para el hogar, tales como purificadores de aire (ambientadores), limpiadores, desodorantes y aerosoles para el cabello, informaron varios investigadores. Señalaron que el uso frecuente de estos productos químicos parece incrementar el riesgo de diarrea, dolor de oído y otros síntomas en infantes, además de dolor de cabeza y depresión en las madres. Lo anterior se desprende de un estudio realizado en más de 10,000 mujeres sobre los efectos del uso de ambientadores y otros aerosoles durante el embarazo y la primera infancia en la salud de las madres y sus bebés. El estudio es uno de los primeros que examinan los efectos de productos químicos conocidos como compuestos orgánicos volátiles (COV) en infantes. Varios investigadores en Australia sugirieron recientemente que altos niveles de COV pueden contribuir a provocar asma en los bebés en edad de comenzar a andar. Alex Farrow, el principal autor del estudio, dijo que más del 40% de las familias en Australia utilizan ambientadores habitualmente. “La gente puede pensar que emplear estos productos hace que sus hogares sean más limpios y saludables, pero ser más limpio no significa necesariamente ser más saludable”, indicó. “Los purificadores de aire, junto a otros aerosoles y los productos para el hogar, contribuyen a la formación de una compleja mezcla de compuestos químicos y al incremento de COV en el ambiente del hogar. Las mujeres embarazadas y los bebés hasta seis meses pueden ser particularmente susceptibles, porque pasan cerca de 80% de su tiempo en casa. También pudiera haber implicaciones para otros grupos que pasan mucho tiempo en casa, tales como los ancianos”, agregó. Farrow, miembro de la Escuela de Ciencias de la Salud y Cuidado Social de la Universidad de Brunel, en el Reino Unido, señaló: “Se necesita más investigación, pero mientras tanto pudiera ser más seguro limitar el uso de purificadores de aire y aerosoles en casa. Exprimir un limón puede ser más efectivo como rociar un ambientador”. El estudio se basa en los sistemas notificados por las personas en el estudio, y los investigadores admiten que otros factores pudieran contribuir con ciertos síntomas en infantes, tales como diarrea y vómitos. En la década de los noventa, la Universidad de Bristol realizó un proyecto que siguió el desarrollo de 14,000 niños desde antes del nacimiento. Según este estudio, el 32% más de bebés sufrieron de diarrea en hogares donde se usó diariamente ambientadores. También sufrieron un tanto más de dolor de oído. El uso diario de aerosoles en otros productos se asoció con un incremento de 30% en los casos de diarrea y, en menor medida, de vómitos. Las madres sufrieron casi un 10% más de dolor de cabeza en los hogares donde se empleaban a diario ambientadores y aerosoles. También se detectó una relación entre los purificadores y los niveles de depresión en madres: un 16% de las madres dijeron sentir depresión, en comparación con un 12.7% de quienes los usaban rara vez. Se recomienda el ozono en sustitución de los ambientadores dado que además de eliminar de forma natural los malos olores también elimina todos los contaminantes volátiles y biológicos, transformando un ambiente contaminado en un ambiente saludable.
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